jueves, 18 de diciembre de 2008

Mi Ángel de la Guarda


Desde siempre fue especial para mi. Cuando de muy pequeñita me hacían la típica pregunta de "Marisol, ¿a quién quieres más, a mamá o a papá?" yo respondía con mi media lengua que a mi abuelo. Lloraba y pateaba cuando nos teníamos que volver de Astorga a Castellón.

Mi abuelo se llamaba Paulino y si hubiese tenido una hija le hubiese puesto Paulina en su honor. Se fue en el año 2005 y aún me invade una gran tristeza cuando me acuerdo de que no pude despedirme, tenía una oposición de por medio, y esta oposición de demoró demasiado, tanto que no pude despedirme de él y eso será una espinita que siempre estará clavada en mi corazón. Ahora no me pararía nada para ir a verlo, pero ya es muy tarde...

Era un hombre de honor y un hombre bueno. Y no sé si será la añoranza o será verdad eso de que existen los ángeles pero a veces lo siento junto a mi protegiéndome. Suena a locura...pero si los ángeles existen, él es mi ángel de la guarda. Y además mi niño ha sacado su boca y unas manos grandes como las suyas.

Tengo suerte de tener un ángel, tuve suerte de tener un abuelo como él.

3 comentarios:

Mayte dijo...

Seguro que está muy orgulloso de tí.
1 beso

Lorena dijo...

Hala, soy yo ahora la de la lagrimilla...y es que yo echo de menos mucho a todos mis abuelos, menuda huella dejan en el corazón, pero si, como te pasa a ti, los siento cerca, como si caminaran a mi lado y me reconforta. Un besote!

Nayara dijo...

Beno mucha suerte!!!
Sinto no pasarme antes pero es que con deberes trabajos ect...
Me tenian liada.

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